Dormitorio

Almohadas: donde viven los sueños

Tan importantes como los colchones a la hora del descanso, las almohadas son un aliado imprescindible que muchas veces queda olvidado. Descubrí qué hay que tener en cuenta a la hora de elegir la tuya.

En tiempos actuales, de ajetreado ritmo corporal y mental, el descanso resulta fundamental. Es el punto de llegada luego de la rutina diaria y es el punto de partida para el siguiente día; de allí la necesidad de que, además de placentero, sea reparador. Está ampliamente difundida la información acerca de las rutinas de relajación previas a la hora del sueño y acerca de las opciones de ambientación para lograr una habitación armoniosa. Asimismo, muchas personas están ya familiarizadas con las bondades de elegir un adecuado colchón. Ahora bien, ¿es igual de conocida la importancia de la almohada para un buen reposo?

La almohada: tan importante como el colchón

Una vez que el cuerpo encuentra el nivel de confort adecuado en el colchón, llega el momento -posterior pero igual de trascendente- de pensar en la almohada. La importancia de la almohada radica en tres razones principales, que son suficientes para dedicarle mucha atención:

  • Es el elemento de apoyo para el cuerpo en el extremo superior. Como tal, repercute en los cuidados preventivos y paliativos de la salud postural.
  • Si está adecuadamente elegida, la almohada contribuye a un sueño sin interrupciones. Esto, porque elimina los despertares causados a raíz de incomodidades físicas.
  • Complementa la buena posición que se logra al elegir un buen colchón.

¿Qué tener en cuenta al elegir almohada?

Entendiendo entonces que la almohada no es un accesorio en la habitación sino que es un elemento principal y que hay tantos tipos de almohadas como preferencias personales, muchas marcas han desarrollado distintos modelos. A continuación, un breve listado de las características a tener en cuenta para la elección o cambio de almohada:

  • Material: hace referencia tanto al material de relleno (que le otorgará particular densidad y espesor) como al material del forro. El relleno puede ser fibra sintética, poliéster, microfibra, pluma, espuma, vellón o viscoelástcio. El forro suele coincidir con el relleno, salvo casos puntuales en que cuentan con un revestimiento de algodón. En cualquier caso, son materiales pensados para prolongar la durabilidad de la almohada y para su correcta limpieza.
  • Tamaño: lógicamente las dos medidas importantes son el largo y el ancho. Suele haber confusión con esto y, para despejar dudas, el dato clave es que que el largo se mide de arriba hacia abajo y el ancho de izquierda a derecha.
  • Relación con el colchón: para colchones de una plaza se recomiendan almohadas de entre 80 y 90 cms de ancho. Para colchones de dos plazas, almohadas de entre 70 y 80 cms de ancho, dependiendo de si son dos plazas tradicionales, queen, king o super king.
Definidas estas cuestiones restará elegir la almohada que mejor se adapte a la comodidad de cada persona, para lo cual el gusto particular es determinante. Y, para los momentos de descanso que no implican dormir sino estar en posición más vertical, resultará ideal sumar unos confortables almohadones. Los almohadones, junto con la ropa de cama, serán el toque de decoración para el completo confort.

Renovar tu descanso es más fácil de lo que pensás, conseguí una almohada que se adapta a vos en Falabella.